En mi segundo día me encuentro ante otro reto, o ante otro dilema; mal asunto con lo que me cuesta tomar decisiones, podría plantearlo en términos de, qué estilo literario voy a seguir, pero me suena grrrrrrr hasta a mí.
El tema quedará en, ¿cómo coño voy a escribir?, que ya mañana me enfrentaré a l tercer reto de, qué voy a escribir.
De momento me doy cuenta, quizá un poco tarde, de que llevo años utilizando la escritura únicamente con propósitos profesionales, más o menos loables, de mejor o peor calidad y mucho o poco convincentes. Textos farragosos y poco comprensibles del estilo de : “la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte”. Objetivo cumplido: después del primer párrafo nadie sigue leyendo, o algún incauto trata de hacer una segunda lectura inexistente.
Solo tengo un comentario, y probablemente una única lectura, lo que en cierto sentido me tranquiliza. No dejaré admiradores abandonados el día, más pronto que tarde, que se me olvide que abrí mi segundo blog.
A mi único lector y comentarista, que no se preocupe, que como es un amigo, ya le comento yo a él.
Un heresiarca al que aburre su propio blog
1 comentario:
Hombre, date tiempo, que los principios son duros...
No te hundas, coño ya!
(y no todos podeis ser tan buenos como yo!)
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