lunes, 28 de abril de 2008

Sorpresa


Uno, de repente ya no espera nada, nada ha de venir, nada ha de suceder, y para llegar a esa nada, antes se pensó que todo se podía tener. Ni todo, ni nada.

Una vez instalado en el sitio de la nada, ya solo vas, ya solo te dejas ir.

Y de repente, pasa algo, ese algo no es todo, pero es algo. Algo en forma de llamada, con apariencia de guiño, con textura embracil, con sabor a chocolate, con olor a marijuana, simplemente algo.

¿Por qué saliste del huevo?, ¿te sabré gestionar?.

Heresiarca paradigma de la indeterminación




4 comentarios:

reve dijo...

¿Mejor ese algo, aún sin saber gestionarlo, o la nada?

Siempre el algo, no?

Anónimo dijo...

Ese algo, si no lo sabes gestionar (que todo está contaminado por el vocabulario mercantil), puede llegar a alienarte, y,¿merecería la pena acabar en un frenopático por "algo"?. jeje

K

Anónimo dijo...

Ay, Klaus, debo estar más tonta de lo normal con las endorfinas y la falta de sueño, porque no te entendí nada... ¿todo bien?

KlausK dijo...

jejeje, si Nica, todo perfecto, no es más que un simple vacile.¿Vos?, cuidado con las endorfinas, :).