
Uno, de repente ya no espera nada, nada ha de venir, nada ha de suceder, y para llegar a esa nada, antes se pensó que todo se podía tener. Ni todo, ni nada.
Una vez instalado en el sitio de la nada, ya solo vas, ya solo te dejas ir.
Y de repente, pasa algo, ese algo no es todo, pero es algo. Algo en forma de llamada, con apariencia de guiño, con textura embracil, con sabor a chocolate, con olor a marijuana, simplemente algo.
¿Por qué saliste del huevo?, ¿te sabré gestionar?.
Heresiarca paradigma de la indeterminación
4 comentarios:
¿Mejor ese algo, aún sin saber gestionarlo, o la nada?
Siempre el algo, no?
Ese algo, si no lo sabes gestionar (que todo está contaminado por el vocabulario mercantil), puede llegar a alienarte, y,¿merecería la pena acabar en un frenopático por "algo"?. jeje
K
Ay, Klaus, debo estar más tonta de lo normal con las endorfinas y la falta de sueño, porque no te entendí nada... ¿todo bien?
jejeje, si Nica, todo perfecto, no es más que un simple vacile.¿Vos?, cuidado con las endorfinas, :).
Publicar un comentario