
Me transformo, estoy en plena metamorfosis.
A la vigoréxia tengo que añadirle un interés desmedido por la cerveza, los peanuts, cacahuetes, panchitos, manís, chocolates, y en fin, todo lo que sea comestible, o mejor , deglutible, pues lo mío es deglutir.
Esto me está convirtiendo en algo fuerte y grande al mismo tiempo. Desde luego para cualquier tipo de deporte de combate cuerpo a cuerpo, soy peso pesado, sin duda.
Si encima, a esto le añadimos los cambios propios que se empiezan a producir en la cuarentena, como la pérdida de pelo dónde se tenía, y el afloramiento o nacimiento donde no se tenía, entiéndase cabeza para la pérdida y nariz y orejas para el renacimiento capilar, así como síntomas de elefantiasis también en orejas y nariz, que por momentos pierden la proporción griega, apareciendo como grandes apéndices incontrolados , y el descubrimiento de que aquellos ojos hoy parecen ojos de pájaro, en realidad solo me falta tornar mi melanina en un tono verde para convertirme en Hulk.
Heresiarca mutando
3 comentarios:
pero de momento, verde no estas, no?
Estoy en ello
Yo creo que blanco-vainilla estarás mejor, más combinadito con esa voz tuya ronroneante, K. Pero vamos, lejos de mí meterme en tus estilismos. Lo que sí es que tengas cuidado con las gafas, porque Hulk, creo recordar, las reventaba igual que las camisas...
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