
Hay varios tipos de peregrinos, pero lo normal en el camino de Santiago serían aquellos que por devoción o voto van al santuario.
No es mi caso, y no por eso dejo de ser peregrino, desde luego en dos acepciones, ando por tierras extrañas y estoy de paso en esta vida mortal, y puede que también en una tercera que refiere el estar adornado de singular hermosura, perfección o excelencia. Mola, ¿eh?!.
Ya sé que alguno estará pensando que me falta recoger algún que otro significado, pero no estoy dispuesto a hablar mal de mí.
El tema es que el año pasado empecé en Roncesvalles y terminé en Puente la Reina, y he decidido hacer todos los años etapas hasta terminar en Santiago, a ver si me da tiempo a terminar antes de Londres 2012.
El plan mínimo para este año es llegar a Logroño, hacer una cata, y decidir.
Heresiarca excursionista
1 comentario:
Queda un poco mal eso de peregrinar a Logroño ¿eh?
Además, hace unas rimas fatales.
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