miércoles, 6 de agosto de 2008

Peregrinando, solamente me pongo de vez en cuando.


Hay varios tipos de peregrinos, pero lo normal en el camino de Santiago serían aquellos que por devoción o voto van al santuario.

No es mi caso, y no por eso dejo de ser peregrino, desde luego en dos acepciones, ando por tierras extrañas y estoy de paso en esta vida mortal, y puede que también en una tercera que refiere el estar adornado de singular hermosura, perfección o excelencia. Mola, ¿eh?!.

Ya sé que alguno estará pensando que me falta recoger algún que otro significado, pero no estoy dispuesto a hablar mal de mí.

El tema es que el año pasado empecé en Roncesvalles y terminé en Puente la Reina, y he decidido hacer todos los años etapas hasta terminar en Santiago, a ver si me da tiempo a terminar antes de Londres 2012.

El plan mínimo para este año es llegar a Logroño, hacer una cata, y decidir.

Heresiarca excursionista

1 comentario:

Nepomuk dijo...

Queda un poco mal eso de peregrinar a Logroño ¿eh?

Además, hace unas rimas fatales.