He perdido mi habitual frialdad, cautela, reflexión, y prudencia en el trabajo, y me he sorprendido sugiriendo a mi jefa que condene al ostracismo a mi ex – jefa.
Es tal el embrollo que ha liado, las patadas que ha dado a todo el corpus completo del derecho administrativo, la razón y la experiencia, que me he visto durante 3 días examinando documentos sin entender nada, nada de nada, hasta llegar a dudar de mi juicio y mi pertenencia este mundo.
Hasta que me ha llamado mi actual jefa, y me ha dicho que no entendía nada, nada de nada, que dudaba de si estaba en su sano juicio y pertenecía a este mundo.
Entonces flaqueé, a diferencia de ese “hombre delgado que nunca flaqueará”(*), yo, como tengo sobrepeso (moderado), decidí pedir la cabeza que está provocando problemas en las nuestras.
El caso es que si me presentan su cabeza en una bandeja de plata, me va dar un poco de asco, tiene toda la pinta de tener caspa, y una vez desprendida de su tronco y al no recibir la savia de la vida, ni los champús de la muerte, me imagino que se puede producir la gran caída, y la bandeja quedará nevadita.
*(Frase del ideario del poeta Pedro Casariego, usurpada sin pudor y sin mención por Enrique Bunbury)
Heresiarca osado
3 comentarios:
K, un día de éstos podías firmar 'Heresiarca con dos cojones'.
Ese será el día en que lo deje todo y me vaya vivir a Las Canarias, con una mano delante y otra detrás.
Potencial Heresiarca con dos cojones
Tranqui... esos aventones al vacio a veces son buenos y sobre todo si el personaje te está haciendo la vida de cuadritos o en su defecto está enrareciendo el clima laboral.
No te preocupes, lo importante es que seas leal a ti mismo y actues con justicia.
un abrazo
Quike
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