lunes, 11 de agosto de 2008

Lontananza


Al final, fue lo cotidiano, lo material, lo crematístico, lo que me iluminó. Nada que ver con lo espiritual e inmaterial.

El caso es que me fui al Camino dejando un anuncio puesto para vender una lavadora alemana, yo que siempre había sido de moto japonesa, me pasé a una marca alemana, y como no podía ser de otra forma, los alemanes son magníficos fabricantes de electrodomésticos, pero yo quería una moto. Así que, escarmentado y cansado de tanta colada, decido volver con los nipones, y eso requiere una previa operación de compraventa, que una llamada al móvil, en pleno peregrinaje, puso en marcha.

Esta vez, quizá las conclusiones que saco son las mismas que la otra vez:

1- 1- Los habitantes de ciudad no estamos acostumbrados a mirar en lontananza, y de repente ves que hay algo más allá.

2- 2-Los navarros, a lo que se ve, han importado, además del euskera, a los estilistas capilares de Euskadi. Quién les ha engañado con esos peinados tipo Urko, esos flequillos, esas melenitas traseras, ese pelo corto bollero. "La polla"


Heresiarca que ve de cerca

miércoles, 6 de agosto de 2008

Peregrinando, solamente me pongo de vez en cuando.


Hay varios tipos de peregrinos, pero lo normal en el camino de Santiago serían aquellos que por devoción o voto van al santuario.

No es mi caso, y no por eso dejo de ser peregrino, desde luego en dos acepciones, ando por tierras extrañas y estoy de paso en esta vida mortal, y puede que también en una tercera que refiere el estar adornado de singular hermosura, perfección o excelencia. Mola, ¿eh?!.

Ya sé que alguno estará pensando que me falta recoger algún que otro significado, pero no estoy dispuesto a hablar mal de mí.

El tema es que el año pasado empecé en Roncesvalles y terminé en Puente la Reina, y he decidido hacer todos los años etapas hasta terminar en Santiago, a ver si me da tiempo a terminar antes de Londres 2012.

El plan mínimo para este año es llegar a Logroño, hacer una cata, y decidir.

Heresiarca excursionista