Dicen que la biblia en algún pasaje decía: “si algo te molesta, córtatelo”. Quizá corresponda a la categoría de leyenda urbana. De todas formas, ahora que tengo la mano destrozada por hacer una de las cosas que más me gustan en esta vida, y me molesta, a veces mucho, no pienso cortármela, ni siquiera teniendo en cuenta que no soy zurdo y se trata de la izquierda.
De momento me he hecho una resonancia para ver cuál de los múltiples huesos y ligamentos me están haciendo sufrir de dolor y de pena, el dolor no es mucho, pero la pena de no poder tocar la moto, que se convierte en dolor cuando la toco, o incluso cuando agarro un picaporte, o cojo una simple jarra de agua, esa, es inconmensurable.
Es jodido estar “handicapado”, sobre todo teniendo en cuenta que me gusta hacer deporte, pero lo es más cuando el hándicap llega a la vida cotidiana, y ya no os quiero ni contar cuando llega a la dimensión o plano sensitivo-afectivo-erótico-festivo.
No me quiero cortar la mano, he descubierto que me encanta acariciar manos y que me las acaricien, creo que me gusta más acariciar yo otras manos, pero claro, para poder acariciar otras manos necesito las mías, por eso, he decidido no cortarme las manos, quiero hacer manitas ocultas bajo una mesa, o unas sábanas (como sé que sois todos muy modernos y poco clásicos, podéis sustituir las sábanas por edredones, o nórdicos que dicen otros), o manitas disimuladas en lugares públicos.
Prometo ir el viernes a por la resonancia, y con ella en la mano, o en las dos manos, ir a ver al galeno de turno, y prometo someterme al diagnóstico, y prometo aceptar la terapia, y si ésta consiste en inmovilización, prometo respetar al menos el 75% del tiempo indicado por el Doc. Y si me tocan mucho las bolas, me compro una moto sin embrague.
Pero definitivamente prometo acariciar las manos. Yes I can.
Heresiarca esquiador accidentado
4 comentarios:
Voto por que no te cortes nada, K. Que lo que decía la Biblia era que si alguna parte de tu cuerpo te hacía pecar, que te la cortaras. A no ser que fueran los ojos, que en ese caso te los podías sacar.
Y qué necesidad, ¿no?
Da gusto tener una esposa documentalista.
Vale pero...¿que es lo que más te gusta hacer en el mundo con la mano izquierda?
(nepomuk angelote total, moviendo las alitas)
¿acariciar tu hipertrofia?. :-)
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