sábado, 31 de enero de 2009

Eclecticismo Vs. Esquizofrenia


Uno, quiera que no quiera, sabe que es un burgués, en realidad un pequeño burgués.

Pero aún sabiéndolo, e incluso aceptándolo, uno es también comunista (en el sentido coloquial del término, no en el sentido estricto académico marxista), en realidad es una especie de socialdemócrata cristiano, abjurando de la iglesia católica en particular y de todas en general.

En definitiva, una mentalidad político social esquizofrénica, como la socio-laboral, en la que ya sabéis que soy jefe por un lado y sindicalista de clase por otro.

El caso es que en esa dicotomía, se plantea la de servicio público o servicio privado, sanidad pública o privada. Yo por supuesto defiendo lo público a muerte, pero al mismo tiempo tengo un seguro médico privado de los más gordos del mercado, así soy yo, contradictorio.

Y total, ¿para qué?. Me pego la ostia, me destrozo la mano, no voy al médico, empeoro, busco un médico, no preguntes por uno bueno, no hables con la gente de tu familia que se dedica a la medicina, busca algo cómodo, busca uno cerca de casa, el más cerca por favor, aquí está en el portal de al lado, pide cita, ser extraño, consulta extraña, todo sospechoso, miedo, desconfianza.

Confirmado, te envía a una prueba diagnóstica y cuando vuelves con ella señalando que tienes rotura ligamentosa y te duele la mano simplemente abrochándote los botones de la camisa, te dice: “tienes los ligamentos rotos, pero con el tiempo que ha pasado desde que te lo hiciste ya no sirve de nada inmovilizar, así que sigue así, pero no juegues al balonmano ni al baloncesto”. Me habrá visto cara de niño de colegio, éste qué coño se piensa, ¿que estoy en el recreo del colegio?, ¿o que soy profesor de educación física?, en cualquiera de los dos casos demuestra tener poco o ningún ojo clínico. Así me ha diagnosticado y tratado el ser extraño de brazos cortos, dedos enanos, poco pelo y culo bajo.

Todo lo que no hiciste lo tienes que hacer ahora, busca un médico bueno, habla con los médicos de la familia, lejos por favor, en Torrelodones o Boadilla del monte. Coincide el diagnóstico pero el tratamiento difiere, aunque solo sea un poquito, rehabilitación urgente y revisión después de 10 sesiones, si no ha mejorado, es necesaria cirugía.

No todo lo público es malo, ni lo privado bueno.

Heresiarca totalmente ecléctico en todas sus facetas

jueves, 29 de enero de 2009

Las antípodas


He decidido intentar evocar todo lo que me sugiera Australia, sitio que no conozco pero que me gusta.

Lo primero que viene a la cabeza es el diálogo de “Los lunes al Sol” entre Santa y Lino, que en un arrebato de aburrimiento ocioso y preocupado de desempleados hablan de Australia como el paraíso, y en un momento dado, uno le dice al otro: “ ¿Tú sabes por qué se llaman las Antípodas? Porque significa lo contrario, Anti/podas, lo/contrario, lo opuesto que aquí. Allá hay curro, aquí no; allí follas, aquí no. Las Antípodas...”

Lo siguiente, era aquella leyenda falsa o verdadera que se contaba hace años de que allí había trabajo para todos, pero sobretodo, aceptaban mujeres por doquier, y las daban casa, trabajo y nacionalidad simplemente por pisar aquel territorio. No sé si sería verdad, pero como pago por repoblar el país, tampoco era mucho. Aunque las tías de mi edad pensaban en australianos rubitos y surferos y les molaba la idea. Lo que no sabían era que la mayoría de la población era de origen convicta por delinquir en las tierras de H.M. Elisabeth II, enviadas a la isla prisión.

Otra de las cosas que me viene a la cabeza es la anécdota de Guillermo Cabrera Infante cuando en un viaje por aquellas tierras fue perseguido y atacado sexualmente por un canguro erecto y “homosexualista”, que escandalizaba a la fauna australiana, y que asustó bastante al cubano. (Es una pena que no encuentre el relato que él hacía de la anécdota, porque era de coña total).

Como fui practicante de surf, aunque malo, muy malo, las playas, las olas y los spots aussies también me vienen a la cabeza, adornados por tablas de surf recortadas por la mandíbula del escualo, ésa que se usa para adornar el porche, y cuyos dientes forman collares surferos. En algunos casos la imagen es más sangrienta, cuando el tiburón no se ha conformado con la fibra de vidrio y ha preferido tejido epitelial, músculo, y hueso humano.

Recuerdo por algún extraño motivo a los maoríes, y no sé por qué. Y recuerdo, por supuesto, la cerveza Foster´s.

Estando estudiando segundo de derecho, y en plena crisis decisoria, recuerdo que quería ir a Londres a una escuela de mayordomos, para que me educaran como ayuda de cámara de lujo, y digo educar porque eso no se aprende, para eso, se educa. El objetivo final era ir a Australia a trabajar a una casa de unos nuevos ricos multimillonarios como mayordomo-ayuda de cámara-contable-asesor-consejero, a cambio de un sueldo de mayordomo-ayuda de cámara-contable-asesor-consejero ad hoc, es decir , de ejecutivo de multinacional de primera línea, vamos un esclavo del siglo XX bien remunerado. Je je je, ya me imagino a las órdenes de la caprichosa señora teñida de rubio platino.

¿Qué os evoca Australia?

Heresiarca evocador

lunes, 26 de enero de 2009

Agua va!


Sirve para calmar, aplacar y saciar la sed de la resaca. Sirve para apagar, extinguir y sofocar los fuegos.

Resacas marinas, resacas alcohólicas, resacas amorosas. Fuegos fatuos, artificiales, corporales y pasionales.

Aunque tratemos de evitarlo, la resaca vuelve por influjo de la luna y el fuego se reaviva porque alguien se ha dejado unos rescoldos.

¿Recordáis ese bolero que dice que la distancia es el olvido?, pues seguía diciendo que yo no concibo esa razón, porque yo seguiré siendo el cautivo de los caprichos de tu corazón. Y todavía decía que supiste esclarecer mis pensamientos, que me diste la verdad que yo soñé, que ahuyentaste de mi los sufrimientos, en la primera noche que te amé. Vamos, que en una estrofa decía un huevo de cosas. (y lo que mola cantado por Caetano Veloso)

Aunque la distancia sea de agua, no me olvidaré.

Así pues, bebamos hermanos!!

Heresiarca al que se le ha ido la pinza.

miércoles, 21 de enero de 2009

Paradojas


Dicen que la biblia en algún pasaje decía: “si algo te molesta, córtatelo”. Quizá corresponda a la categoría de leyenda urbana. De todas formas, ahora que tengo la mano destrozada por hacer una de las cosas que más me gustan en esta vida, y me molesta, a veces mucho, no pienso cortármela, ni siquiera teniendo en cuenta que no soy zurdo y se trata de la izquierda.

De momento me he hecho una resonancia para ver cuál de los múltiples huesos y ligamentos me están haciendo sufrir de dolor y de pena, el dolor no es mucho, pero la pena de no poder tocar la moto, que se convierte en dolor cuando la toco, o incluso cuando agarro un picaporte, o cojo una simple jarra de agua, esa, es inconmensurable.

Es jodido estar “handicapado”, sobre todo teniendo en cuenta que me gusta hacer deporte, pero lo es más cuando el hándicap llega a la vida cotidiana, y ya no os quiero ni contar cuando llega a la dimensión o plano sensitivo-afectivo-erótico-festivo.

No me quiero cortar la mano, he descubierto que me encanta acariciar manos y que me las acaricien, creo que me gusta más acariciar yo otras manos, pero claro, para poder acariciar otras manos necesito las mías, por eso, he decidido no cortarme las manos, quiero hacer manitas ocultas bajo una mesa, o unas sábanas (como sé que sois todos muy modernos y poco clásicos, podéis sustituir las sábanas por edredones, o nórdicos que dicen otros), o manitas disimuladas en lugares públicos.

Prometo ir el viernes a por la resonancia, y con ella en la mano, o en las dos manos, ir a ver al galeno de turno, y prometo someterme al diagnóstico, y prometo aceptar la terapia, y si ésta consiste en inmovilización, prometo respetar al menos el 75% del tiempo indicado por el Doc. Y si me tocan mucho las bolas, me compro una moto sin embrague.

Pero definitivamente prometo acariciar las manos. Yes I can.

Heresiarca esquiador accidentado

domingo, 18 de enero de 2009

Relativo



Cualquiera diría que estos tres últimos post están dedicados a un grupo de alcohólicos anónimos en vez de a una relación erótico -festiva, pero como decidimos el primer día darle un toque de "combinado", lo que puede ser el fin de la trilogía, irá por la misma senda.

Hay épocas en las que vivimos situaciones con más o menos “estress”, en las que tendemos a magnificar las cosas que nos preocupan, y esto nos lleva a vivir de forma también diferente las placenteras, no sé si magnificadas pero sí como más vívidas.

El caso es, que en un trance de 5 o 6 días, he pasado de ser un tipo duro a amariconarme, de pensar en sobar y ser sobado a acariciar y ser acariciado, de comer y ser comido a besar y ser besado, tanto me ha afectado esta situación que podría transcribir aquella descripción de un beso que hacía Boris Vian en “La espuma de los días”. ( No lo hago porque tendría que buscar el libro que inspiró las dedicatorias a mis platónicos y oníricos amores), (¿me estoy amariconando, o no?, jejeje).

Quizá no he entendido nada, quizá lo he entendido mal, quizá lo he exagerado, pero lo he disfrutado y estoy agradecido. No querría que por alguna de estas razones no me fuera posible alcanzar al menos alguno de los niveles de las esperanzas conscientes o subconscientes que iniciaron la trilogía. Por eso, al menos espero conservar una amistad, y no ser pertinaz por terror a ser pesado, y en definitiva, si tengo que olvidar la ginebra y cambiar de bebida, me pasaré al vodka.

Heresiarca sorprendido por sus propios escritos, y preocupado por si está en plena catarsis

lunes, 12 de enero de 2009

Normal


Normal, …normal, …..normal, definitivamente no es normal. Con que morro puede decir que es normal un tío que a partir de los 40, cuando le preguntan su edad no sabe exactamente cuál es, e invariablemente se quita un año, pero de forma involuntaria, porque le da vergüenza ponerse a hacer el cálculo. ¿Es normal un tío de 44 años que se comporte como un adolescente ante una cita?. No puede ser normal alguien que en una conversación de 2 horas dice muchas tonterías.

Eso sí, me gusta que la gente sea normal.

Creo que hasta ayer pensé que era normal, pero ……, qué coño!.

Por cierto, ¿es normal ser normal?, creo que no. Lo normal es no ser normal.

Sigamos con la NO normalidad. ¿Es normal que el mismo tipo no tenga claro nada de nada a estas alturas de partido?. No, no es normal. . Joder!!, este tío no es normal. Este tío es un pringado, un pringado en lemon curd.

Eso sí, hasta ahora se creía normal porque los pantalones se los ponía por los pies en vez de por la cabeza, las camisas por los brazos en vez de por las piernas, y los guantes en las manos, hasta que esta mañana, se ha encontrado en plena calle con los calcetines en las manos, los calzoncillos en la cabeza , el jersey de falda, y a pecho descubierto, tal que si fuera haitiano.

Por cierto, en mis raptos de normalidad, me pregunto qué habría en el consciente y el subconsciente de Bombay, se lo tendré que preguntar.

Heresiarca NO normal

Esperando un milagro


Supongamos que es sábado, supongamos que mis amigos han decidido desconectar de mí por unos días, o quizá por unos meses, supongamos que nos aburrimos. Por la calle pasa un autobús con esta publicidad: “Probablemente Dios no existe, disfruta la vida”.

FASE VIRTUAL

Decidimos entrar en un Chat para matar el aburrimiento, conocer gente, y subconsciente o conscientemente, con la esperanza de algo más que conocer gente, llamémoslo encontrar pareja, amante, amistad, ciber -amistad, o un simple roce. Y además, para que sea más difícil todavía, debe ser educada, discreta, joven, maja, y no diremos que rica por no parecer materialistas. (Ya se sabe, estas cosas se piensan pero no se dicen). Ah, y por supuesto debe ser “normal”, porque nosotros somos “normales”, solo faltaba!!.

Y de repente en el Chat nos encontramos con otra persona, que a diferencia nuestra, ha decidido desconectar de sus amigos por unos días, no se aburre, y simplemente quiere conocer gente. Desconocemos su consciente y subconsciente.

Se entabla conversación, siempre salpicada de dislexia digital, iniciada con el interrogatorio tipo: ¿de dónde eres?, ¿de qué color es el caballo blanco de Santiago?, ¿qué edad tienes?, ¿a qué te dedicas?, ¿de qué color es tu pijama?, ¿tu qué buscas por aquí?, ¿qué cosas te gustan?, ¿te gusta conducir?, y cosas por el estilo.

Superada esta fase, se puede haber producido un mínimo de empatía, o un retardo revelador en la respuesta al interregatorio de alguna de las partes.

Hay un mínimo de empatía, ¿será probable que Dios exista?.

El domingo se mantiene la situación con respecto a las amistades de cada cuál, hay quien desconectó y quien fue desconectado, y con coraje, orgullo, curiosidad y nervios de adolescente (por lo menos en el desconectado, que debería haber viajado más por el extranjero), quedamos.

FASE REAL

Es como volver a los años 50 o 60, o es que soy un poco paleto (vale…., muy paleto), y quedamos en el lounge-bar de un hotel. Cual si fuéramos hijos de la Gran Bretaña la puntualidad es victoriana, o isabelina, vete tú a saber.

Es el momento del enfrentamiento cuerpo a cuerpo, y para eso ponemos por medio un par de gin-tonics. En liza Bombay Vs. Hendrik´s, uno con limón y otro con pepino. El enfrentamiento es agradable, más allá de que el desconectado, sin motivo aparente, entra en fases de catalepsia, generando momentos de silencios siderales. Pasan manadas, hordas de ángeles. Definitivamente debería haber viajado más por el extranjero, o recibir un par de ostias de vez en cuando en forma de ganchos o crochets para sacarle de la fase cataléptica.

“Dios no existe, disfruta de la vida”. No sabes a que nivel de tus esperanzas conscientes o subconscientes llegarás, pero has conocido a una persona maja, educada, discreta, joven, (puede que incluso rica :-) ) y “normal”, y has pasado una tarde de domingo agradable. ¿Alguien da más?.


Heresiarca del ciberespacio amariconándose