miércoles, 17 de marzo de 2010

Viejas Historias 3


Imeen se vendió al capital, por lo que he perdido algunos de mis audio-posts.



Repongo el primero porque en mi cerebro revuelto anda dando tumbos un cuento de Borges que no logro identificar y que hablaba de relaciones y círculos concéntricos, quizá de algo más.





Heresiarca desmemoriado




Mix


Todo anda revuelto en mi cabeza, creo que Elvira Lindo cita a alguien que dice que todos los argumentos ya existen, solo los diferencia la forma de narrarlos, por lo que los argumentos no son mejores o peores, sino cómo han sido escritos o dirigidos.

Héctor Abad Faciolace, en mis momentos de insomnio, me traslada argumentos de su querido padre que me generan desazón y agudizan mi vigilia.

Jamie Oliver me divierte por la sencillez de sus recetas y por ese toque cosmopolita propio del imperio ultramarino de HMQ E II que tienen sus platos. Por otra parte, le falta algo de lo que me hipnotiza al ver un programa de cocina, la limpieza y el orden de los cocineros, también parece británico en esto.

Javier Marías vuelca mis pensamientos, quejas y reproches a nuestra sociedad, como el regüeldo facilón de un bebé después del biberón. Además, escribe de puta madre. Puede que en los dos últimos años y sus más de 112 artículos, solo haya habido en dos en los que no estuve de acuerdo con él.

La semana pasada dí una clase sobre “Igualdad y empleo” a un grupo de funcionarios latinoamericanos. A ellas les pareció raro que un hombre hable de estas cosas. A mí me pareció raro el tipo que iba en el vagón del tren que me llevó a Alcalá a dar la clase. Durante el trayecto atendió una llamada de móvil, por supuesto con un volumen audible en todo el vagón, en la que atendía a una chica que respondía a una página de contactos. De lo que decía el tipo, se desprendía que ella buscaba algo estable y duradero, pero él le decía que no se iba a comprometer así de primeras con la cantidad de mujeres que había. ¡¡¿?!!.

He renunciado a Hendrick’s y me he pasado al bando de Citadelle, y está haciendo un buen trabajo de afianzamiento y fidelización, recurro a ella hasta tres veces por semana. Deberé tener cuidado.

Tengo un “languaje intercambio partner” de L.A. y origen taiwanés, de todo lo que me ha enseñado, es bastante probable que nunca me olvide de la palabra CHINK, tenemos más facilidad para retener lo que no se debe decir. Debo decir que es un magnífico profesor de inglés.

Además estoy deprimido, reprimido, oprimido, reconcomido, salido, desvalido, aturdido, ido, en definitiva muy ido.

En Semana Santa me voy a esquiar, a ver si me desprendo de algunos de esos síntomas que me genera el trabajo, ¿o quizá el trabajo solo los potencia?.

Este puente de San José lo dedicaré a hacer algún postre cool.


Blended Heresiarca