Tecleaba eso cuando de repente he sido consciente de que en
determinadas circunstancias y para decir determinadas cosas prefiero usar otro
idioma. Ha sido como un flash.
Indagando en mi nuevo descubrimiento y profundizando en el
mismo, descubro sorprendido que hay dos circunstancias principales en las que
prefiero ser políglota, aquellas en las que tengo que expresar cariño o
agradecimiento a la gente que quiero y, oh sorpresa !!, aquellas en las que se
despierta mi exiguo instinto sexual.
Me resulta más fácil decir my love, darling, mon amour, chérie,
que mi amor, querida, cariño.
Pensé que era miedo a la cursilería, pero no hay nada más
cursi que el francés.
En el campo erótico-sexual debo reconocer que no soy capaz
de decir determinadas cosas, por pudor, por educación recibida, por lo que sea
y sin embargo me sorprendo diciendo i´ want to fuck you, lick my dick, i´m coming
, me suena menos grosero, menos rudo.
Heresiarca convencido de la utilidad de las lenguas y la
pragmática